COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL: UN ESPACIO QUE TODOS DEBEMOS FORTALECER

Estándar

Imagen

Foto: Imágenes de Google

     En el mundo organizacional, sucede que en muchas ocasiones los presidentes, CEO, mandos altos y medios y en general quienes integran los niveles supervisorios, llegan a estar convencidos de que existe una fuerza o energía externa a ellos, la cual es responsable de que los flujos de comunicación no encuentren ningún obstáculo. Erróneamente, llegan a asumir que al contratar personas adultas, como condición inherente al ser humano, no debería tener problemas para comunicarse adecuadamente. En último caso, “para eso se cuenta con un departamento de Asuntos Públicos o Comunicaciones Corporativas, que debe encargarse de que todo el mundo esté comunicado.”

En mi experiencia profesional, he visto proliferar diversas actividades de formación que se proponen ampliar las competencias comunicativas de los participantes, pero a las que precisamente no asisten los estratos con responsabilidades de personal a su cargo pues, “se encuentran muy ocupados, resolviendo las prioridades de la organización.”

Es increíble ver la emoción inicial de los colaboradores cuando participan y aportan en el marco de este tipo de actividades, especialmente cuando se aborda el tema de comunicación, por tratarse de un asunto que interesa a todos y del cual todos tienen algo que decir. No obstante, el clamor general o el mensaje final de este tipo de eventos, por lo general apunta a la necesidad que tiene la empresa y sus colaboradores de que los supervisores asuman un rol definitivo en estos procesos de comunicación.

Si bien por una parte hemos de enfrentarnos a que las dinámicas relacionales vienen cambiando de manera acelerada, incluyendo aquellas que se generan con los diferentes stakeholders de la empresa, también es cierto que muchas organizaciones se han quedado ancladas a viejos paradigmas industrialistas. ¡Justo ahora! En la era de la hipertransparencia, de la comunicación 2.0 (incursionando incluso en el 3.0). Como es de esperarse, este contraste tan marcado no puede más que generar conflictos, pues quienes interactúan en y con la organización buscan equilibrar la dinámica social de la que ya son parte, con el panorama que ofrece la organización.

Varias afirmaciones, producto de teorías y prácticas de la comunicación organizacional, comportan grandes verdades. Así tenemos:

“Las organizaciones no pueden existir sin comunicación (…) las organizaciones se definen y constituyen por la comunicación” (Anne Gregory, 2014).

La comunicación es la esencia de la organización “(…)su identidad, pues, a través de ella, la organización fija posiciones y establece su ser en el mundo” (Daniel Scheinsohn, 2011)

“Es imposible no comunicar” (Paul Watzlawick, 1967).

Podríamos enumerar muchas otras posiciones de diversos investigadores relacionados con la disciplina; sin embargo, estas son adecuadas para ilustrar el trabajo que nos queda por delante: Si ya es un hecho ineludible el que la comunicación está allí, en cualquier esquina de la organización, lo realmente prioritario es que se tome conciencia, empezando por los niveles más altos de la estructura jerárquica, sobre la importancia de abordar su reflexión de manera equilibrada, madura y ajustándonos a lo que impone el entorno interno y externo. Se trata de mancomunar esfuerzos para asumir que cada uno de los que integran la empresa, sin distingo del nivel en el que se encuentre adscrito, tiene su porción de responsabilidad en este proceso humano. Vale subrayar que, a mayor nivel jerárquico, mayor responsabilidad en la comunicación, en la transformación, en la generación de compromiso y en el bienestar global.

Esta es una circunstancia para la que no muchos fueron preparados; sin embargo, el sentido común y la visión estratégica conllevarán a que los equipos de conducción se reconozcan como piezas fundamentales para el éxito organizacional desde la comunicación y, al mismo tiempo, reconozcan a los colaboradores como protagonistas de la expansión, cuando estos últimos son capaces de retroalimentar y cuando los líderes se disponen a escuchar profunda y activamente sus planteamientos.

3 comentarios en “COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL: UN ESPACIO QUE TODOS DEBEMOS FORTALECER

  1. Alanía Fariñas

    Amiga, creo que cuando hay problemas de comunicación en una organización es muy bueno que se revisen los personajes que cuentan con cargos de gerencia… He aprendido que el ejemplo arrastra…. Mas q mil palabras bien dichas! Por lo que si un Jefe se comunica, se expresa, está abierto a aprender con este tipo de capacitaciones augura el exito en su organización! Te felicito, degusté con mucho disfrute tus lineas 🙂

  2. Lorena Ferrer

    Gracias, Ala.

    Definitivamente, todos deberíamos estar en una permanente reflexión sobre la forma en la que nos comunicamos, pues este ejercicio humano es el puente que nos conecta con el resto. Necesario es entonces que ese puente sea robusto, confiable, que nos permita crecer como individuos y como colaboradores de la organización.

    Abrazos!

    Lorena Ferrer C.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s